Un día como cualquiera ella se acostó en su cama, la frustración estaba a su lado y con tiempo de ocio de sobra, empezó a recordar lo que había hecho en el día, mientras el tiempo avanzaba las imágenes de decisiones incorrectas aparecían en su mente causándole un dolor en el pecho. La frustración había decidido dejar de sentarse a su lado, para abrazarla mientras las lágrimas de ella caían por su rostro desesperada por ser quien es y no otra.
La frustración sonreía ampliamente, su influencia entraba cada vez más en ella e incluso había instantes en que parecían una sola. Seguían mirando al techo esperando que algo pasara, mientras el recordar todas las acciones y decisiones en las que herró, hacían que el pecho se le comprimiera de manera que se dificultara respirar. No se daba cuenta que era la frustración, moviendo los hilos, utilizándola, haciéndole daño; mientras que lo hacía su sonrisa maliciosa se clavaba en los ojos de ella, nublándolos de la verdad.
Entonces, se miró en el espejo las lágrimas caían por su rostro, pero aún así se reconoció, limpió sus lágrimas y por fin entendió, recorrió su mirada por todo su cuerpo temblado todavía y tomó fuerzas del fondo para erguirse y limpiar sus lágrimas. A medida que se miraba reconocía aquel reflejo, un ser que aunque, dramático por naturaleza, fuerte, correcto y con muchas virtudes. La frustración poco a poco perdía su esencia, desaparecía en el cuarto y de su lado; una luz emanaba de ella susurrando al oído palabras de aliento, ella volvía a la vida y para su sorpresa al mirarse de nuevo en ese reflejo, una sonrisa se dibujaba en su rostro al natural. Ella, volvió a sus quehaceres, sus responsabilidades… pero esta vez estaba renovada se había perdonado y aceptado, creando tratado de paz. Con ello, salió del encierro decidida, con la frente en alto y la esperanza sonriendo a su lado.
P.D. La mayoría de las veces nos enfrascamos en los errores y permitimos que la frustración sea nuestra compañera y guía; pero recuerda SI NO SUPIERAS EL PASADO, NO TE DAS LA OPORTUNIDAD DE VIVIR EL PRESENTE Y ASÍ ¿CÓMO SE PUEDE ASPIRAR A UN FUTURO DESEADO? La vida hay que disfrutarla con sus matices y esto implica asumir los chascos, lo que importa no es la meta (porque la felicidad que implica haberla logrado se esfuma en un instante) lo que importa es como llegaste a ella, lo fuerte y maduro, los retos que se te presentaron y como los superaste. Lo que importa es siempre seguir caminando a pesar de los raspones.